Aries – El Emperador
Aries corresponde a El Emperador, la carta de la acción, el liderazgo y la estructura. No sorprende en un signo que suele tomar la iniciativa y no espera demasiado a que otros den el primer paso. El Emperador sabe lo que quiere y se atreve a asumir responsabilidades. ¿Su aprendizaje? Ser fuerte no significa tener que hacerlo todo solo. A veces, la verdadera fuerza está en saber escuchar y dejar espacio a los demás.
Tauro – El Hierofante
Tauro está vinculado con El Hierofante, una carta relacionada con los valores, las tradiciones y aquello que nos da seguridad. Tauro aprecia lo conocido y prefiere construir algo que pueda durar. Esta carta también habla de sabiduría: saber qué es realmente importante para ti y mantenerte fiel a ello. El reto está en no aferrarte tanto a lo conocido que ya no quede espacio para lo nuevo.
Géminis – Los Enamorados
Géminis corresponde a Los Enamorados. Y no, esta carta no habla solamente de amor. También habla de la capacidad de decisiones, vínculos y de conocerte a ti mismo a través de los demás. Géminis es un signo curioso que suele ser capaz de ver los diferentes lados de una situación, pero precisamente por eso, elegir no siempre es fácil. Los Enamorados plantean una pregunta muy sencilla: ¿qué quieres tú realmente?
Cáncer – El Carro
La carta del tarot de Cáncer es El Carro. Puede parecer una combinación curiosa, porque esta carta habla de movimiento, dirección y determinación. Para Cáncer, esa fuerza no consiste únicamente en avanzar, sino también en saber hacia dónde quiere ir. Tus emociones pueden orientarte, siempre que no dejes que cada emoción decida por ti.
Leo – La Fuerza
Leo corresponde a La Fuerza, una de las cartas más bonitas del tarot. Habla de valentía, control de las emociones, confianza en uno mismo y de la capacidad de mantenerte fiel a quien eres, incluso cuando las cosas se ponen difíciles. Pero La Fuerza no consiste en ser el más fuerte ni el que más impone. Habla de una fuerza más serena: saber cuándo seguir adelante y cuándo dejar algo atrás.
Virgo – El Ermitaño
Virgo está vinculado con El Ermitaño, la carta de la reflexión, la búsqueda y el tiempo necesario para encontrar tus propias respuestas. Corresponde a Virgo, un signo que suele analizar y querer entender cómo funcionan las cosas. El Ermitaño también recuerda que no todo tiene que tener una solución inmediata. A veces la respuesta aparece cuando dejas de buscarla por un momento.
Libra – La Justicia
Libra corresponde a La Justicia. Esta carta habla de equilibrio, honestidad, decisiones y consecuencias. Precisamente los temas que muchas veces ocupan a Libra: qué es justo, qué es razonable y cómo mantener el equilibrio. El reto está en no analizar tanto todas las posibilidades que acabes olvidando qué quieres tú.
Escorpio – La Muerte
Escorpio está asociado con La Muerte. Puede sonar intenso, pero en el tarot esta carta rara vez habla literalmente de morir. Su significado tiene mucho más que ver con el cambio, el cierre y la transformación. Y eso encaja con Escorpio, un signo que no suele tener miedo de ir hasta el fondo. A veces algo tiene que terminar para que pueda empezar algo nuevo.
Sagitario – La Templanza
Sagitario corresponde a La Templanza, una carta relacionada con el crecimiento, el equilibrio y la capacidad de unir experiencias diferentes. Sagitario quiere descubrir, aprender y ampliar sus horizontes. La Templanza recuerda que no siempre hace falta ir más rápido. A veces creces más cuando te tomas el tiempo de integrar todo lo que has vivido.
Capricornio – El Diablo
Capricornio está vinculado con El Diablo. También aquí el nombre puede sonar más oscuro de lo que realmente es. Esta carta habla, entre otras cosas, de ambición, tentación, poder y de aquello a lo que nosotros mismos podemos quedar atados. Capricornio sabe lo que significan la disciplina y el éxito, pero El Diablo plantea una pregunta interesante: ¿estás trabajando por lo que realmente quieres o por lo que crees que deberías querer?
Acuario – La Estrella
Acuario corresponde a La Estrella, la carta de la esperanza, la inspiración y la mirada puesta en el futuro. Corresponde a un signo que suele pensar hacia adelante y tener ideas diferentes. La Estrella recuerda que precisamente aquello que te hace diferente puede ser tu mayor fortaleza. No necesitas encajar en un molde para aportar algo valioso.
Piscis – La Luna
Piscis está asociado con La Luna, la carta de la intuición, la imaginación y todo aquello que no se ve a simple vista. Piscis suele percibir más de lo que puede explicar. La Luna invita a escuchar esa intuición, pero también a distinguir entre lo que realmente sientes y lo que nace del miedo o de la imaginación.
¿Qué carta corresponde a tu signo?
Por supuesto, tu signo solar es solo una parte de tu carta astral. Aun así, puede ser interesante descubrir qué carta del tarot está asociada con él y qué temas representa. Quizá te reconozcas enseguida, o quizá no. Y justamente ahí está parte de la magia del tarot: una carta no escribe una historia fija sobre ti, sino que puede ayudarte a mirarte desde otro ángulo.
